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LA REINA SANCIONA LA CONSTITUCIÓN Y NOMBRARÁ UN GOBIERNO PROVISIONAL EN LOS PRÓXIMOS DÍAS // LOS PARTIDOS POLÍTICOS FLORECEN EN TARINEA // GRAN NÚMERO DE CHABOLAS EN NUESTRAS CIUDADES//

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Constitución del Reino de Tarinea (1999)

el Miér 19 Jul 2017, 18:16


CONSTITUCIÓN DEL REINO DE TARINEA

Conscientes de nuestra responsabilidad ante Dios y los tarineos, servidores de la paz y los derechos del Hombre, yo, Ana I de Laguna, reina de Tarinea, vengo en promulgar y sancionar esta Constitución.

TÍTULO I: DE LAS BASES DEL REINO DE TARINEA

Artículo 1.
1. El Reino de Tarinea es un Estado democrático de Derecho que promueve los principios de igualdad, justicia y libertad.
2. El poder supremo del Reino de Tarinea reside en la Nación, que ejerce el poder a través de sus representantes. Su salvaguarda será el Rey de Tarinea.
3. Tarinea se constituye como Monarquía Constitucional.

Artículo 2. El Reino de Tarinea salvaguardará la independencia y la integridad de su territorio y garantizará los derechos y libertades de las personas y de los ciudadanos.

Artículo 3. El Reino de Tarinea tiene como fundamento la unidad del pueblo tarineo. Tarinea es la patria común e indivisible de todos sus ciudadanos.

Artículo 4.
1. El sistema de Gobierno del Reino de Tarinea se fundamenta en la separación y el equilibrio entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.
2. El poder legislativo reside en las Cortes; el poder ejecutivo reside en la Corona de Tarinea, encabezada por el Rey de Tarinea, y en el Gobierno de Su Majestad; y el poder judicial reside en los Juzgados y Tribunales.

Artículo 5. Los partidos participan en la formación de la voluntad política del pueblo. Su fundación es libre dentro de la Constitución y la Ley. Su organización interna debe responder a los principios democráticos. Los partidos deben dar cuenta públicamente de la procedencia y uso de sus recursos.

Artículo 6. El Reino de Tarinea se compone de los condados de Arena Blanca, Luskia, Nueva Tarinea y San Firos.

Artículo 7. 
1. La imagen de una flor de lis dorada sobre un castillo dorado en un fondo ocre es el escudo de armas del Reino de Tarinea.
2. La bandera del Reino de Tarinea está compuesta por los colores ocre y blanco, siendo la primera y última franja ocre y blanca la segunda.
3. El himno nacional de Tarinea se regulará por ley.
4. El lema oficial de Tarinea se regulará por ley.
5. La capital se ubicará en la ciudad de San Firos.

Artículo 8. La lengua oficial es el tarineo. Todos los tarineos tienen la obligación de aprenderlo y hablarlo en todos los ámbitos de la sociedad.

Artículo 9. El sistema económico tarineo se cimenta en la economía social de mercado, basada en la libertad de la actividad económica, la propiedad privada, la solidaridad, el diálogo y la cooperación entre los agentes sociales.

Artículo 10.
1. Las fuentes del derecho del Reino de Tarinea son: la Constitución, las leyes, los Tratados internacionales ratificados, los reglamentos (decretos) y la jurisprudencia del Tribunal Supremo. 
2. Las leyes locales promulgadas por sus órganos competentes serán fuente del Derecho del Reino de Tarinea en el territorio donde dichos órganos hayan publicado tales normas.

Artículo 11.
1. El Reino de Tarinea reconoce a la religión católica como oficial. Colaborará con ella y ayudará en su mantenimiento.
2. Se reconoce la separación del Reino de Tarinea y las religiones restantes.

Artículo 12.
1. Las Fuerzas Armadas del Reino de Tarinea se componen del Ejército, la Armada, el Ejército del Aire, y la Guardia Real.
2. Las Fuerzas Armadas del Reino de Tarinea salvaguardarán la independencia y la integridad territorial del Estado, y garantizarán la seguridad y la inviolabilidad de sus fronteras.
3. Las Fuerzas Armadas mantendrán la neutralidad con respecto a asuntos políticos y estarán sujetas a un control civil y democrático.

TÍTULO II: DE LAS LIBERTADES, DERECHOS Y OBLIGACIONES

CAPÍTULO I: Los derechos fundamentales

Artículo 13. La dignidad de la persona, los derechos inviolables , el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

Artículo 14.
1. La ciudadanía tarinea se adquiere, se conserva o se pierde en condiciones previstas por Ley. La ciudadanía tarinea no puede retirarse salvo sentencia firme.
2. El Reino de Tarinea podrá trazar tratados de doble nacionalidad con países de cercanía.

Artículo 15. 
1. Los extranjeros podrán establecerse libremente en territorio tarineo según las leyes de la Nación. Gozarán de los presentes derechos de acorde a lo dictaminado por la ley y los tratados.
2. Solamente los ciudadanos tarineo tendrán la potestad de los derechos de participación y representación democrática.
3. Se reconoce el derecho al asilo conforme a la Ley.

Artículo 16.
1. La libertad de la persona se protegerá por ley.
2. Todos respetarán los derechos y libertades de los demás. Nadie será obligado a hacer algo a lo que no sea requerido por ley.
3. Cualquier limitación del ejercicio de las libertades y de los derechos constitucionales sólo puede ser impuesta por ley, y cuando sea necesario para la protección de la seguridad y el orden público en el Estado democrático, o para proteger la salud o la moral públicas. 

Artículo 17.
1. Todas las personas son iguales ante la ley.
2. Nadie podrá ser perjudicado ni favorecido a causa de su sexo, su ascendencia, su raza, su idioma, su origen, sus creencias y sus concepciones religiosas o políticas. 

Artículo 18.
1. La libertad de creencia y de conciencia y la libertad de confesión religiosa e ideológica son inviolables.
2. Se garantiza el libre ejercicio del culto conforme lo estipulado a la Ley.

Artículo 19. Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral. Queda abolida la pena de muerte salvo delitos de homicidio, delitos de traición, delitos contra la Constitución, delitos lesa humanidad y delitos contra la seguridad ciudadana.

Artículo 20.
1. Toda persona tiene el derecho a expresar y difundir libremente su opinión oralmente, por escrito y a través de la imagen, y de informarse sin trabas en fuentes accesibles a todos. La libertad de prensa y la libertad de información por radio, televisión y cinematografía serán garantizadas. La censura queda prohibida.
2. Estos derechos tienen sus límites en las disposiciones de las leyes generales, en las disposiciones legales adoptadas para la protección de la juventud, en el derecho a la seguridad nacional y en el derecho al honor personal.
3. El arte y la ciencia, la investigación y la enseñanza científica son libres. 

Artículo 21.
1. Se reconoce el matrimonio como la unión entre hombre y mujer. Quedará protegido por el Estado junto con la familia.
2. El cuidado y la educación de los hijos son el derecho natural de los padres y el deber que les incumbe prioritariamente a ellos. La comunidad estatal velará por su cumplimiento.
3. En contra de la voluntad de las personas autorizadas para su educación, los hijos sólo podrán ser separados de sus familias en virtud de una ley, cuando las personas autorizadas para su educación no cumplan con su deber o cuando los hijos corran peligro de quedar abandonados.

Artículo 22.
1. La retención o la detención de una persona solo se permiten en los casos y con los procedimientos previstos por la ley.
2. El detenido, en el plazo de cuarenta y ocho horas desde la detención, pasará a disposición judicial. El detenido será puesto en libertad salvo por resolución judicial, en función de los cargos que se le imputan, y que debe emitirse en un plazo máximo de cuarenta y ocho horas desde que fue puesto a disposición judicial.
3. Toda persona retenida o detenida debe ser informada de forma inmediata, en la lengua que comprenda, de las razones de su retención o detención y de la acusación en el plazo más breve posible. La acusación se le debe comunicar solamente en presencia de abogado, elegido por ella o de oficio
4. Se garantiza el derecho a la defensa por parte de un abogado de oficio.

Artículo 23.
1. Se reconoce el derecho a la presunción de inocencia.
2. Sólo será penalmente responsable quien haya cometido un acto prohibido por una ley en vigor en el momento de su comisión, y que esté sujeto a pena. Lo anterior no impedirá el castigo de ningún acto que, en el momento de su comisión, constituya un ilícito para el Derecho internacional.

Artículo 24. Se reconoce el derecho a un juicio justo ante un tribunal competente, imparcial e independiente.

Artículo 25. 
1. Se garantiza el derecho a la libre circulación, en el país y en el extranjero. La ley establece los términos del ejercicio de este derecho.
2. Se asegura a todo ciudadano el derecho a establecer su domicilio o residencia en cualquier localidad del país, a emigrar, como también a volver al país.

Artículo 26.
1. Todos los tarineos tienen el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas, sin permiso previos.
2. Para las reuniones en lugares abiertos se podrá restringir este derecho por ley.

Artículo 27.
1. Se reconoce el derecho de asociación.
2. Se prohíben las asociaciones cuyo fin o actuaciones vayan contra las leyes penales o el orden constitucional.
3. Las asociaciones tendrán el deber de registrarse.

Artículo 28. 
1. Todo ciudadano tarineo tendrá derecho a decidir y participar en la vida pública de manera directa o a través de sus representantes. Se garantiza el derecho a votar en referendo y a elegir a los miembros de las Cortes y los plenos municipales si en el momento de la votación el ciudadano superase la mayoría de edad.
2. Las personas que, por sentencia judicial firme, hayan sido legalmente incapacitadas o privadas de los derechos políticos o electorales, no tendrán derecho a participar en referéndum ni derecho al voto.

Artículo 29.
1. Son inviolables el secreto epistolar, postal y de telecomunicaciones. Las restricciones a este derecho solo podrán ser ordenadas en virtud de una ley.
2. Se garantiza la inviolabilidad del domicilio. Nadie puede entrar o permanecer en el domicilio o en la residencia de una persona sin el consentimiento de la misma o resolución judicial.

Artículo 30.
1. Todos los tarineos tienen derecho a la educación. Esta será obligatoria hasta los dieciseis años de edad. Se reconoce la libertad de enseñanza.
2. Las personas autorizadas para la educación tienen el derecho de decidir la participación de sus hijos en la enseñanza de la religión.
3. La educación primaria y secundaria serán gratuitas.

Artículo 31.
1. Se reconoce el derecho a la sindicación. Este derecho será regulado por ley. Nadie podrá ser obligado a afiliarse a un sindicato.
2. Los asalariados tienen derecho a la huelga para la defensa de sus intereses profesionales, económicos y sociales. Una ley establecerá las condiciones y los límites del ejercicio de este derecho, así como las garantías necesarias para asegurar los servicios esenciales para la sociedad.

Artículo 32.
1. Todos tienen derecho a la propiedad, a los derechos inherentes a la misma y el derecho a la herencia. La propiedad sólo se puede perder en los casos determinados por ley, y en virtud de sentencia judicial firme.
2. Todos, en condiciones de igualdad, recibirán la protección de la ley con respecto a la propiedad, a los derechos inherentes a la misma y al derecho a la herencia.
3. El derecho de propiedad sólo puede ser limitado por ley y en la medida en que se respete su contenido esencial.
4. La expropiación estará sujeta a interés general y a cambio de justa compensación.

Artículo 33.
1. Se reconoce el derecho a la profesión y su elección libre.
2. Nadie podrá ser obligado a un determinado trabajo excepto en el marco de un deber público.
3. Se prohíbe el empleo de menores de dieciseis años de edad salvo resolución judicial de emancipación.

Artículo 34. Se reconoce el derecho a la salud. Los poderes públicos perseguirán políticas políticas conducentes a satisfacer esta necesidad.

Artículo 35. Los tarineos tienen el deber de defender Tarinea. Todos los tarineos varones de 18 años deberán prestar servicio militar obligatorio, pudiendo imponer, en caso contrario, un servicio sustitutorio.

Artículo 36. Los tarineos tienen el deber de aportar a las arcas públicas a través de impuestos.

Artículo 37.
1. Quien, para combatir el régimen fundamental de libertad y democracia, abuse de la libertad de expresión de opinión, particularmente de la libertad de prensa, de la libertad de enseñanza, de reunión, de asociación, de sindicación, del secreto de las comunicaciones postales y de las telecomunicaciones, así como del derecho de propiedad y del de asilo pierde estos derechos fundamentales. La privación y su alcance serán declarados por el Tribunal Supremo.
2. Los derechos fundamentales del Reino de Tarinea solo podrán suspenderse cuando así lo exija la seguridad de la Nación, el orden público severamente dañado o la integridad del Estado, o en circunstancias extraordinarias de análoga categoría. Para este propósito se contará con la asistencia de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, de ser necesario. El Gobierno de Su Majestad, bajo su responsabilidad, o el Rey decretarán el estado de emergencia, sometiendo su decreto a la aprobación de las Cortes lo más pronto posible. En caso de que el Rey decrete el estado de emergencia por un tiempo inferior o igual a quince días, no será necesario reunir a las Cortes.
3. El uso injustificado o abusivo de las facultades reconocidas en la presente Constitución producirá responsabilidad penal, como violación de los derechos y libertades reconocidos por las leyes.

TÍTULO III: DE LAS CORTES

Artículo 38. Las Cortes representan al pueblo tarineo. Ejercen el poder legislativo, aprueban los presupuestos, controlan al Gobierno de Su Majestad y efectúan las demás potestades asignadas por la Constitución.

CAPÍTULO I: DE LOS DIPUTADOS

Artículo 39.
1. Las Cortes estará integrada por 300 diputados.
2. Los diputados de las Cortes serán elegidos por sufragio universal, directo, libre, igual y secreto. Son los representantes del pueblo en su conjunto, no ligados a mandatos ni instrucciones, y sujetos únicamente a su conciencia.

Artículo 40.
1. Los Diputados, en sesión constitutiva, deberán presentar el siguiente juramento en las Cortes frente a la Constitución:

”Juro solemnemente cumplir mis deberes con la Nación, Dios y Su Alteza, diligentemente, salvaguardar la soberanía y los intereses de Tarinea, procurar la prosperidad de la Patria y el bienestar de sus ciudadanos, y defender la Constitución y las leyes de Tarinea. Que Dios me ayude”

2. La no prestación de dicho juramento se considerará una renuncia al puesto.

Artículo 41.
1. Todo ciudadano con derecho a voto, que, en el día de las elecciones, haya alcanzado veintiún años de edad, será elegible para ser miembro de las Cortes.
2. Ninguna persona sentenciada a prisión por sentencia firme en delitos dolosos perseguibles, imputada por delitos contra el Estado o la seguridad pública o inhabilitado penalmente puede ser elegida para las Cortes.
3. Las normas básicas y el procedimiento para la presentación de candidaturas y el desarrollo de las elecciones, así como los requisitos para la validez de las mismas, se establecerán por ley.

Artículo 42.
1. Los diputados no podrán en ningún momento ser sometidos a un procedimiento judicial o disciplinario ni responsabilizados de otra forma fuera de las Cortes a causa de su voto o de una declaración que hicieran en las Cortes o en una de sus comisiones. Esto no rige para las ofensas calumniosas.
2. A causa de actos sujetos a sanción penal, un diputado puede ser responsabilizado o detenido sólo con la autorización de las Cortes, a no ser que sea detenido en delito flagrante o durante el día siguiente de haber cometido el acto.
3. La autorización de las Cortes es necesaria igualmente para toda otra restricción de la libertad personal de un diputado.

Artículo 43. Será incompatible el mandato de diputado con:
1. La Jefatura de la Corona o la Regencia.
2. Los altos cargos del Estado determinados por ley.
3. Los Magistrados, Jueces y Fiscales en activo.
4. Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de la Nación en activo.
5. Aquellos otros casos presentes en la ley.

CAPÍTULO II: DE LAS ELECCIONES Y SU FUNCIONAMIENTO

Artículo 44.
1. Las Cortes son elegidas por cuatro años, salvo lo regulado en las disposiciones siguientes. Su legislatura termina con la constitución de unas nuevas Cortes. Las nuevas elecciones tendrán lugar no antes de cuarenta y seis meses y a más tardar cuarenta y ocho meses después del comienzo de la legislatura. En caso de disolución de las Cortes, las nuevas elecciones tendrán lugar dentro de los sesenta días siguientes.
2. Las Cortes se constituirá a más tardar treinta días después de las elecciones.
3. Las Cortes determinará la clausura y la reapertura de sus sesiones. Su Presidente podrá convocarlo para una fecha anterior. Estará obligado a hacerlo cuando así lo exijan la tercera parte de sus miembros, el Gobierno de Su Majestad o la Corona de Tarinea. 

Artículo 45.
1. Las Cortes pueden disolverse anticipadamente con resolución aprobada por mayoría de dos tercios de los diputados. 
2. El Rey de Tarinea puede, en los casos previstos en la Constitución, disolver anticipadamente las Cortes. 
3. El Rey de Tarinea, al ordenar la disolución de las Cortes, convocará elecciones a las Cortes, y ordenará que sean celebradas de acorde a los criterios del artículo 41. El Rey ordenará la sesión constitutiva de las Cortes electas dentro del plazo de quince días desde la fecha de las elecciones.

Artículo 46.
1. Las Cortes eligen a la Mesa, constituida por el presidente, el vicepresidente y los secretarios. El funcionamiento de las Cortes, el procedimiento para el nombramiento y las funciones de la Mesa, así como la actuación de las obligaciones constitucionales y legales de otros órganos estatales en relación con las Cortes, se determinarán en las normas de procedimiento aprobadas por la misma.
2. El Presidente de las Cortes tiene derechos domésticos sobre las Cortes. No se podrá realizar incautación, detención o registro en su perímetro sin su autorización.

Artículo 47. Las normas para el despliegue de las Fuerzas Armadas fuera de las fronteras del Reino de Tarinea se establecerán por Tratado internacional ratificado o por ley aprobada por mayoría absoluta en un quorum del 75% de los escaños. Las normas relativas a la presencia de tropas extranjeras en el territorio del Reino de Tarinea y a su movimiento dentro del territorio se establecerán en Tratados ratificados o en leyes.

Artículo 48.
1. La iniciativa legislativa corresponde a los diputados, al Rey de Tarinea o al Regente, y al Gobierno de Su Majestad.
2. Los proponentes, al presentar un proyecto a las Cortes, indicarán las implicaciones financieras de su ejecución.

Artículo 49. El método común de aprobación en las Cortes será la mayoría simple con un quorum mínimo de la mitad más uno de los diputados totales, aplicándose igualmente en las resoluciones.

Artículo 50. Las sesiones de las Cortes son públicas. A petición de una décima parte de sus miembros o de la Corona de Tarinea podrá excluirse la presencia de público si así lo decide una mayoría de dos tercios. La votación de esa moción se hará en sesión pública.

Artículo 51.
1. Las iniciativas legislativas deberán estar sometidas a aprobación real.
2. Tras la aprobación, el Presidente de las Cortes remitirá el proyecto aprobado al Rey de Tarinea o al Regente para su sanción.
3. El Rey de Tarinea firmará el proyecto en el plazo de treinta días desde su recepción y ordenará su publicación en el Boletín Oficial del Reino de Tarinea (BORT).
4. El Rey de Tarinea podrá, antes de firmar un proyecto, remitirlo al Tribunal Constitucional para el juicio de su conformidad con la Constitución.
5. La Corona podrá devolver el proyecto a las Cortes para su reconsideración. Si dicho proyecto es nuevamente aprobado por las Cortes por mayoría de tres quintos sobre un quórum del 75% del número de Diputados, el Rey de Tarinea lo firmará dentro de los siete siguientes y ordenará su publicación en el Boletín Oficial del Reino de Tarinea (BORT).
6. Ninguna ley será aplicada hasta su publicación en el Boletín Oficial del Reino de Tarinea (BORT).

Artículo 52. Si las Cortes no aprueba algún proyecto de ley no podrá volverse a proponer otro proyecto de ley sobre el mismo objeto en la presente legislatura

Artículo 53. El Gobierno de Su Majestad y la Corona de Tarinea podrán solicitar sus proyectos ante las Cortes como urgentes, sin que sea necesaria previa ratificación de la Mesa.

TÍTULO IV: DE LA CORONA DE TARINEA

Artículo 54. El Rey es el Jefe del Estado, garante de la continuidad de Tarinea, arbitra el funcionamiento de las instituciones, garantiza la observancia de la Constitución, salvaguardará la soberanía y seguridad del Estado así como la inviolabilidad e integridad de su territorio, y dirigirá la política exterior y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes. Se le reconoce como mandatario de la Corona de Tarinea, salvo en los casos mencionados en la Constitución. Podrá usar todos los títulos relacionados con la Corona de Tarinea. La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad

Artículo 55. Corresponde al Rey:
1. Expedir los decretos, reglamentos e instrucciones que sean conducentes para la ejecución de las leyes.
2. Cuidar de que en todo el Reino se administre pronta y cumplidamente la justicia.
3. El derecho de gracia y el indulto a los delincuentes con arreglo a las leyes.
4. Declarar la guerra y hacer y ratificar la paz de acorde a las decisiones de las Cortes. 
5. El mando supremo de las Fuerzas Armadas.
6. Encabezar las relaciones diplomáticas y comerciales con las demás Potencias.
7. Conferir los empleos civiles, y conceder honores y distinciones de todas clases, con arreglo a las leyes.
8. Nombrar al Presidente del Tribunal Supremo de acorde a la decisión de sus miembros.
9. Proponer y nombrar al Primer Ministro. Nombra los ministros, a propuesta del Primer Ministro.
10. Ser informado de los asuntos de Estado y las demás potestades que le asigne la Constitución

Artículo 56: El Rey declarará el Estado de Guerra y la ratificación de la paz. Dichos anuncios deberán estar notificados previamente a las Cortes.

Artículo 57. El Rey, en su coronación, deberá recitar el presente juramento:

"Yo, S.M. (...),

Juro solemnemente ser fiel a la Constitución y velar por ella; prometo solemnemente salvaguardar firmemente la dignidad de la Nación, la independencia y la seguridad del Estado; prometo y que el bien de la Patria y la prosperidad de sus ciudadanos sea siempre mi suprema obligación.

Que Dios me ayude".

Artículo 58.
1. La Corona de Tarinea es heredada por la línea principal de la excelentísima Casa De Laguna. La sucesión al trono seguirá el principio de primogenitura, siendo preferente la línea anterior a la posterior, el grado cercano al remoto, y la persona de más edad a la de menos.
2. El heredero a la Corona, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Príncipe de Luskia y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de Tarinea.
3. En caso de que se extinguiese la línea De Laguna, las Cortes elegiría al sucesor dinástico con mayoría absoluta con un quorum de al menos el 75% de los escaños.
4. Cualquier duda en el orden de sucesión a la Corona se decidirá por Ley.

Artículo 59.
1. Si el Rey fuese menor de veintidós años, su padre, madre o pariente próximo de mayor edad con derecho de sucesión ejercería la Regencia hasta que el Rey alcanzase dicha edad.
2. Si el Rey quedara inhabilitado para el ejercicio de su autoridad y la imposibilidad fuera reconocida por las Cortes, entrará a ejercer inmediatamente la Regencia heredero de la Corona, si fuere mayor de edad. Si no lo fuera, se procederá de la manera prevista en el apartado anterior, hasta que el Príncipe heredero alcance la mayoría de edad.
3. De no haber candidatos por línea sucesoria, las Cortes elegirá a la Regencia, conformada por un mínimo de una persona y un máximo de siete. 
4. El Regente y la Regencia deberá ser tarineo con un mínimo de veinte años cumplidos. Contará con las mismas incompatibilidades que el Rey y todas las potestades asignadas a este y a la Corona. Estarán obligados a prestar discurso de fidelidad al Reino, a la Constitución, a la Patria y a la Ley.

Artículo 60. En los casos recogidos en el artículo 58.1 y 59.2, el Gobierno de Su Majestad desempeñará las potestades reales hasta el nombramiento del Regente o del Rey.

TÍTULO V: DEL GOBIERNO DE SU MAJESTAD Y LA ADMINISTRACIÓN

Artículo 61. El Gobierno de Su Majestad está compuesto por el Primer Ministro, viceprimeros ministros, y ministros. Estos no podrán ejercer más labor representativa que la de diputados y no podrán desempeñar cualquier otra labor mercantil mientras estén en el puesto.

Artículo 62.
1. El Primer Ministro es elegido por las Cortes a propuesta del Rey de Tarinea. Este deberá reunirse previamente con los representantes de los partidos políticos con representación.
2. Resultará elegido quien obtenga mayoría absoluta con un quorum mínimo del 66% de los escaños. El elegido deberá ser nombrado Primer Ministro por el Rey de Tarinea.
3. Si la persona propuesta no fuera elegida, el Rey de Tarinea podrá elegir un Primer Ministro y otros miembros del Gobierno de Su Majestad dentro de los catorce días siguientes a la votación. Las Cortes celebrará, en un plazo no mayor a 30 días, una votación de confianza. Esta se considerará ganada por mayoría simple.
4. Si el elegido no alcanzare dicha mayoría, el Rey de Tarinea, en el plazo de siete días, deberá disolver las Cortes y convocar a nuevas elecciones. 
5. De hallarse imposibilidad o renuncia del Primer Ministro, el Presidente de las Cortes se encargará de las funciones ejecutivas de forma interina hasta que el Rey de Tarinea proponga un nuevo candidato siguiendo el protocolo indicado en este artículo.

Artículo 63.
1. El Gobierno de Su Majestad dirige los asuntos de interior del Reino de Tarinea.
2. El Gobierno de Su Majestad dirige los asuntos del Estado no reservados al Rey de Tarinea.
3. El Gobierno de Su Majestad dirige la Administración del Estado.
4. Corresponde al Gobierno de Su Majestad, en la extensión y de conformidad con los principios establecidos en la Constitución y las leyes, en particular:
a. Asegurar la ejecución de las leyes;
b. Promulgar los reglamentos (decretos);
c. Coordinar y supervisar el trabajo de los órganos de la Administración de Estado;
d. Proteger los intereses de la Hacienda del Estado;
e. Aprobar el proyecto del Presupuesto del Estado;
f. Supervisar la ejecución del Presupuesto del Estado, aprobar la resolución sobre el cierre de las Cuentas del Estado e informar sobre la ejecución del Presupuesto;
g. Garantizar la seguridad interior del Estado y el orden público.

Artículo 64. El Primer Ministro encabeza el Gobierno de Su Majestad. Es su representante directo y responsable legal, dirige y coordina el trabajo del Gobierno de Su Majestad, promulgará reglamentos, y supervisará la efectiva labor de la Administración Pública y los gobiernos regionales.

Artículo 65. Los Ministros estarán restringidos a un área de la Administración Pública o a funciones asignadas por el decreto de nombramiento. Cada ministro dirige por sí y bajo su propia responsabilidad los asuntos de su cartera. Los desacuerdos entre carteras serán mediados y resueltos por el Primer Ministro.

Artículo 66.
1. Las Cortes podrá exigir la responsabilidad política al Primer Ministro y al resto de miembros del Consejo mediante la aprobación de una moción de censura. Para que la moción sea válida, en ella deberá de figurar un candidato alternativo a Primer Ministro. Si ésta fuere finalmente aprobada, el Primer Ministro presentará su dimisión al Rey, que nombrará en su lugar al candidato que figure en la moción.
2. Si una solicitud del Primer Ministro de que se le exprese la confianza parlamentaria, no fuere aprobada por mayoría simple de los miembros de las Cortes, este estará obligado a dimitir y se deberá aplicar el protocolo indicado en el artículo 63.
3. En ambos casos, no podrá durar más de 72 horas el periodo entre el registro de la moción y la votación

Artículo 67. La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, neutralidad política y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho. Estará compuesto por el cuerpo de funcionarios, cuyo superior absoluto será el Primer Ministro.

Artículo 68.
1. La responsabilidad penal del Primer Ministro y los demás miembros del Consejo de Ministros será exigible ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.
2. A solicitud del Rey de Tarinea o de noventa diputados, la resolución para exigir responsabilidad de un miembro del Consejo de Ministros ante el Tribunal Supremo será aprobada por las Cortes por una mayoría de tres quintos de sus miembros de derecho.
3. La prerrogativa de gracia no será aplicable a ninguno de los supuestos del presente artículo.

Artículo 69. Los reglamentos (decretos) pueden regular todo aquello no asumido por la ley y que no sea contrario a lo dispuesto en las leyes y la Constitución vigente. Tanto el Rey de Tarinea, el Gobierno de Su Majestad y el Primer Ministro tienen la potestad de promulgarlos, con las siguientes consideraciones:
1. Los reglamentos (decretos) promulgados por el Rey de Tarinea solo pueden ser derogados por las Cortes por mayoría absoluta sobre un quórum de la mitad del número de Diputados.
2. Los reglamentos (decretos) promulgados por el Primer Ministro o el Gobierno de Su Majestad pueden ser derogados por el Rey de Tarinea o por las Cortes por mayoría simple sobre un quórum de la mitad del número de Diputados
3. El Gobierno de Su Majestad, a petición del Primer Ministro, puede revocar un reglamento u orden de un Ministro.

TÍTULO VI: DE LOS GOBIERNOS REGIONALES Y MUNICIPALES

Artículo 70. El gobierno y administración interior de los condados se ejercerá en cada una de ellas por el presidente de cada una de ellas. Éste será nombrado por el Rey a propuesta del Primer Ministro y será su fiel representante, depende de su exclusiva confianza. Recibirán el nombre de Gobernadores.

Artículo 71. Son atribuciones de los Gobernadores ejecutar y hacer ejecutar la Constitución, leyes, órdenes del Poder Ejecutivo, 

Artículo 72. Los ayuntamientos serán las estructuras de administración y representación pública en los municipios. Sus autoridades serán el Pleno, compuesto por los concejales, y el alcalde. Serán considerados autoridades administrativas autónomas y resolverán los asuntos públicos de los municipios. Su regulación se efectuará por Ley.

Artículo 73.
1. El sufragio para la constitución de estos los órganos de gobierno municipal será universal, directo, igual y secreto. El procedimiento para la presentación de candidaturas y para el desarrollo de las elecciones, así como los requisitos de validez de las mismas, se establecerán por ley.
2. El procedimiento para la elección y la destitución de los órganos de gobierno y municipal se establecerán por ley.

Artículo 74. Son atribuciones de los ayuntamientos:
1. Promover y ejecutar mejoras sobre la policía de salubridad y comodidad;
2. Hacer el repartimiento de las contribuciones que hayan cabido a su territorio
3. Establecer, cuidar y proteger la educación pública en todos sus ramos;
4. La construcción y reparación de los caminos, calzadas, puentes, cárceles, y todas las obras públicas de seguridad, comodidad y ornato;
5. Formar los reglamentos municipales sobre estos objetos, y pasarlos a al intendente para su aprobación
6. Promover la agricultura, la industria y el comercio según lo permitan las circunstancias de sus pueblos;
7. Arreglar su orden interior, y nombrar los empleados necesarios para su correspondencia y demás servicios;
8. Disponer la celebración de las fiestas cívicas en su territorio.

TÍTULO VII: DEL PODER JUDICIAL

CAPÍTULO I: DE LOS TRIBUNALES Y EL TRIBUNAL SUPREMO

Artículo 75. Los Juzgados y Tribunales constituyen un poder separado y serán independientes de otros poderes del Estado. Estos tendrán la labor de dictar sentencia en representación del Reino de Tarinea.

Artículo 76.
1. La administración de justicia en el Reino de Tarinea se ejercerá por el Tribunal Supremo, los Tribunales comunes, Tribunales administrativos y Tribunales militares.
2. Los Tribunales de excepción o los procedimientos sumarios sólo pueden ser establecidos en tiempo de guerra.

Artículo 77. Los Tribunales ordinarios ejercerán la administración de justicia sobre todas las materias salvo aquellas reservadas legalmente a otros Tribunales.

Artículo 78.
1. Los Jueces, en el ejercicio de sus funciones, serán independientes y sólo estarán sometidos a la Constitución y las leyes.
2. Los Jueces dispondrán de los medios adecuados para el desempeño de su función y gozarán de una remuneración acorde con la dignidad de su cargo y la extensión de sus deberes.
3. Los Jueces no pueden pertenecer a partidos políticos, sindicatos ni realizar actividades públicas incompatibles con la independencia de los Juzgados y Tribunales.

Artículo 79. Un Juez no podrá, sin consentimiento previo de un Tribunal predeterminado por la ley, ser considerado penalmente responsable ni ser privado de libertad. No podrá ser detenido ni arrestado, salvo en los casos en que haya sido sorprendido en flagrante delito y cuya detención sea necesaria para asegurar el normal curso del procedimiento. El Presidente del Tribunal local competente será informado de la detención y puede ordenar inmediatamente su puesta en libertad.

Artículo 80.
1. El Tribunal Supremo es el órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes.
2. El Tribunal Supremo también realizará otras funciones que le atribuyan la Constitución y las leyes.
3. Se compone de quince miembros: catorce a propuesta de las Cortes elegidos por tres quintos de sus miembros y su Presidente, nombrado libremente por el Rey.
4. Los miembros del Tribunal Supremo deberán provenir de la juricatura, fiscalia o abogacia, contando con una experiencia mayor a los 20 años.
5. El Primer Presidente del Tribunal Supremo será nombrado por el Rey de Tarinea para un período de seis años de entre de los candidatos propuestos por la Asamblea General de los Jueces del Tribunal Supremo.

CAPÍTULO II: DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Artículo 81. El Tribunal Constitucional ejerce su jurisdicción sobre las siguientes materias:
1. la conformidad de las leyes y los Tratados internacionales a la Constitución;
2. la conformidad de una ley con Tratados internacionales cuya ratificación requirió el previo consentimiento manifestado por ley;
3. la conformidad de las normas con rango de ley promulgadas por los órganos centrales del Estado con la Constitución, los Tratados internacionales ratificados y las leyes;
4. la conformidad con la Constitución de los propósitos o de las actividades de los partidos políticos;

Artículo 82. El Tribunal Constitucional dirimirá los conflictos de autoridad entre los órganos constitucionales centrales del Estado.

Artículo 83. Las decisiones del Tribunal Constitucional tendrán efectos frente a todos y serán inapelables.

Artículo 84. A los Magistrados del Tribunal Constitucional no podrá exigírseles responsabilidad criminal ni podrán ser privados de libertad sin el consentimiento previo del Tribunal Constitucional. No podrán ser detenidos ni arrestados, salvo en los casos en que hayan sido sorprendidos en flagrante delito y cuya detención sea necesaria para asegurar el normal curso del procedimiento. El Presidente del Tribunal Constitucional será informado inmediatamente de la detención y podrá ordenar su inmediata puesta en libertad.

TÍTULO VIII: DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo 85.
1. Podrán presentar proyectos de reforma constitucional al menos un cuarto de los diputados, el Gobierno de Su Majestad, y el Rey de Tarinea. Dicho proyecto se presentará por medio de proyecto de ley.
2. Habrá dos protocolos para la aprobación de proyectos de reforma constitucional. Se aplicará prioritariamente el protocolo menos gravoso:
a. La aprobación en las Cortes por mayoría absoluta de tres quintos en un quorum del 66% de los escaños y su posterior ratificación en referendo nacional por mayoría simple.
b. La aprobación en las Cortes por mayoría absoluta de cuatro quintos en un quorum del 75%.
3. Tras la conclusión de los procedimientos establecidos, el Presidente de las Cortes remitirá la ley al Rey de Tarinea para su sanción. El Rey de Tarinea firmará la ley en el plazo de treinta días desde su remisión y ordenará su publicación en la Boletín Oficial del Reino de Tarinea (BORT).

DISPOSICIÓN FINAL PRIMERA
Quedan derogadas cuantas disposiciones se opongan a lo establecido en esta Constitución.

DISPOSICIÓN FINAL SEGUNDA
La Constitución entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial del Reino de Tarinea (BORT).

Constitución aprobada por los representantes políticos a votación cerrada el 11 de enero de 1999, ratificada por el pueblo tarineo en referéndum el 3 de febrero de 1999 y sancionada por Su Majestad la Reina el 9 de Marzo de 1999.

ANA I, REINA DE TARINEA.

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